
No sabemos cuántos años de tenis le quedan a Caroline Garcia, pero nos vamos a tomar la licencia de pedirle que nunca deje de hacer entrevistas a sus compañeras de vestuario. Un gran descubrimiento su Tennis Insider Club donde comparte un ratito de serenidad con otros jugadores, como ha sido el caso de Belinda Bencic. La suiza fue mamá hace menos de un año y en febrero ya estaba levantando títulos, una reconstrucción en todos los sentidos que merecía un análisis de su propia boca. Rescatamos las declaraciones más interesantes para entender los puntos clave de esta Bencic 2.0 dentro del tour.
Convencer a la gente en dos meses
“Cuando comencé con mi regreso, la mayoría de la gente se sorprendió, pensaron que era imposible, pero luego la gente cambia de opinión muy rápido. Ahora es mucho más divertido para mí decir: ¿ahora sí creéis en mí, no? Es un clásico dentro del deporte, todavía había mucha gente preguntándose por qué tomé esa decisión en mitad de mi carrera, aseguraron que no era posible volver al mismo nivel. Desde que gané en Abu Dhabi dicen que sí, que puedo volver a ganar un Grand Slam. ¡En solo una semana cambiaron de opinión!”.
Mirar a la derrota de otra forma
“Es una situación muy diferente. Recuerdo que antes, justo después de una derrota, estaba devastada en mi habitación, dándole vuelta al encuentro y a lo que debería haber hecho, o qué cosas podría haber hecho diferentes. Ahora, cuando acabo de salir de la cancha tras una derrota, puede ser el mejor día de mi vida. No significa que no me importe el tenis, solo significa que puedo separar mucho mejor mi trabajo en el tenis con mi vida privada”.
Un cambio de temperamento
“Es cierto que antes me emocionaba demasiado, aunque nunca le falté el respeto a nadie ni nada parecido. Siempre era algo conmigo misma, a veces perdí el control de las emociones, me hubiera gustado manejar mejor esa espiral. Ahora lo vivo diferente, seguro que este nuevo carácter me hubiera ayudado mucho en momentos donde me enfadé, me hubiera servido para ganar algunos partidos. No estoy orgullosa de ninguno de aquellos momentos, incluso te diría que me resulta muy difícil volver a verlos. Ahora mismo ni se me pasaría por la cabeza tirar una raqueta, no quiero que Bella vea eso”.
¿Llegó a pensar en la retirada?
“Estaba lista para esto, incluso para sostener a mi bebé y anunciar que no quería volver a jugar nunca más. Estaba lista para cualquier horizonte, pero eso nunca sucedió. Estaba realmente convencida de que era posible volver y además ser muy feliz. Tampoco quería tirar todo el trabajo que hice en mi carrera, en mi infancia, seguía queriendo sacar el máximo de mi potencial para ver de lo que soy posible. No es probarme a mí misma, esto significa dar lo mejor que tenga pero siendo Bella mi prioridad. Si pasara algo, estaría feliz de dejar el tenis y ser madre a tiempo completo, pero siento que puedo hacer ambas cosas”.