El japonés, fuera del top200 y disputando un Challenger esta semana, reconoce que es un espejismo de lo que fue: “Mi cuerpo y mi tenis ya no me lo permiten".
El japonés, fuera del top200 y disputando un Challenger esta semana, reconoce que es un espejismo de lo que fue: “Mi cuerpo y mi tenis ya no me lo permiten".