
Ayer saltaba la noticia de la suspensión de Galimberti, y hoy siguen apareciendo datos que confirman el despropósito.
Según reporta la web de ESPN, el dato más relevante es que Galimberti apostaba en sus propios partidos. Esto queda muy bien para una película pero entrando en detalles es de lo más absurdo.
Kris Dent, portavoz de la ATP dijo que en la investigación se encontró que Galimberti había hecho 401 apuestas englobando 1796 partidos de tenis entre junio de 2003 y enero de 2006. Entre todas esas apuestas se encontró que en 13 combinadas había apostado a sus propios partidos, incluido una apuesta de 5 euros a favor de uno de sus oponentes en una combinada de nueve partidos. Galimberti además hizo dos combinadas más en que incluía su victoria en ese mismo partido, y al final perdió las tres combinadas.
No se si se empieza a captar la magnitud del despropósito que la ATP está realizando con los jugadores italianos. Para cualquier persona mínimamente informada de cómo funcionan las apuestas deportivas esto es una estupidez de magnitudes insospechadas.
Por supuesto, la ATP se apresura a decir que Galimberti no intentaba alterar el resultado de los partidos. Mal iba a estar el circuito si una apuesta combinada de 5 euros podía modificar el resultado de un partido.
Galimberti, ya prácticamente retirado debido a unas lesiones crónicas en el hombro, se plantea colgar la raqueta definitivamente.
Y mientras tanto, siguen quedando dos preguntas en el aire: ¿por qué sólo se suspende a jugadores italianos? y la más importante, ¿sabremos algún día que ocurrió en Sopot? Con la de suspensiones por chorradas que estamos viendo, al que montó el lio en Sopot le va a caer la perpetua.